El perdón

pasion de cristo
The Passion of the Christ (2004).

—Así que has mentido. Así que has robado, engañado y abusado de otros, en busca de tu propia satisfacción. Así que nunca has dicho la verdad, por temor a ser lastimado. Así que siempre has tomado lo que pertenecía a otros, incluso su propia vida, para no tener más frío o hambre. Así que tu vida entera ha sido un engaño, para los otros, pero sobre todo para ti mismo. Así que solo cuando abusabas de alguien más débil, podías sentirte fuerte y olvidar a aquellos que abusaron de ti.

»Hijo mío, yo te perdono. Estás perdonado, pues si te hubieras portado de otro modo, no habrías sido mi propio hijo, el hijo de la carne: no habrías sido humano. Si te hubieras portado de otro modo, habrías sido algo más, algo imperdonable. Habrías sido algo mejor que humano, habrías sido el tipo de monstruo más terrible que existe.

* * *

El ser humano es en cierto sentido, el sentido de su propia falibilidad, algo tan impredecible como un velero que en la última página de una novela, cuando está a punto de descubrir un tesoro o dar por terminada la búsqueda de una vida, decide darse la vuelta y regresar al puerto al que juró nunca volver, sin saberlo un segundo antes.

Anuncios

Pensamientos humanos

NPC-meme-groupthink-SJW-992x1024
NPC Meme is dehumanizing. We are all unique and special.

La libertad y el mal. En el sentido amplio de libertad, más cerca de la idea de voluntad que de emancipación, es claro que la primera pregunta que debiera hacerse un ser pensante que actúa racionalmente, es si es realmente libre o autónomo al tomar la decisión correcta, o simplemente obra empujado por sus genes o su programación social. Pues, si este ser se sintiera realmente atraído por poner a prueba su libre albedrío, solo podría estar cien por ciento seguro de esto, obrando en contra de su programación e incluso sus mismos intereses inmediatos.

El sentido de la competencia

Lev Yashin
Lev Yashin, La Araña negra. Fotografía del siglo XX.

Ciertas competencias deportivas, son el único lugar del mundo de hoy donde parece regir algún tipo de justicia cósmica.

En ellas, parece que las cosas se hubieran hecho por una vez soportables. La vida, algo sin signos ni incógnitas.

Hay algo puro en eso, en el sentido de la competencia. Pero son los seres más bajos, los que de manera casi inexplicable se ven más atraídos por la mítica de la victoria, pues son aquellos quienes precisamente nunca podrán alcanzarla por sus propios medios y necesitan de imágenes substitutas que reemplacen su ausencia dentro de ellos. Mientras que el hombre noble que busca sus propias victorias y encara sus propias derrotas, solo ve en la competencia a sus iguales, no se ufana por ellos, sino que únicamente se detiene en la admiración y el regocijo que produce siempre algo bello. Es algo siempre externo a él, es la lucha de otros más. Mientras que el ser bajo, es incapaz de distinguir su propia realidad (si es que en realidad tiene alguna) de la de los otros. Este, no tiene ningún ser dentro y debe colmarse por lo que las corporaciones quieran meter dentro, todo aquello que les sirva para vender más productos y crear mejores versiones de consumidores. Pues es cierto que hay humanos que nunca jamás han, con toda seguridad, tenido un solo pensamiento propio. Toda su vida han sido solo receptáculos vacíos, llenados y vaciados por los otros, o por ellos.

Entonces el nacionalismo es usado por el sistema, en una forma torcida y desviada, si sirve para el fin más alto e importante (para ellos) de vender más.

La labor del subhumano

max_beckmann__1918-19__the_night_(die_nacht)
Die Nacht, Max Beckman (1919).

En la sociedad actual la labor del subhumano parece ser mover cada vez más los límites de aquello que es socialmente permitido, como si pensara que la verdadera libertad se haya en el exceso.

¿Qué es el subhumano?

El subhumano nace siendo lo que es y lo que ya será. El subhumano de siente naturalmente atraído, siempre en primer lugar, hacia lo más básico de la existencia y sus apetencias son predecibles y vulgares. Se decantará por todo aquello que le exija el menor esfuerzo. En cuanto a su descripción taxonómica, su esencia animalesca es su característica más notable. Es en últimas, un protohumano o al contrario, un humano involucionado. Un humano verdadero puede caer en la subhumanidad, pero un subhumano jamás será un verdadero humano.

* * *

Ver a ciertos subhumanos, felices y orgullosos de replicar su progenie desviada, su mediocridad, y su debilidad: felices de producir en su propio vientre o en el vientre de su compañera, más esclavos para sus amos. Casi que se arrojan uno sobre otro en frente de su simiente y realizan su acto de reproducción una vez más, sin pudor alguno, en cualquier parte. He ahí, su verdadera esencia. Es algo tan repugnante como sería presentir los pensamientos placenteros de un rebaño de vacas que va rumbo al matadero.

* * *

Mas aquel que advierte, a pesar de todos sus esfuerzos por superar su condición, que no puede dejar de ser un subhumano, este es merecedor de cierto respeto, pues al menos tiene plena conciencia de lo que es, y realiza cierto esfuerzo; comparado con aquel que siente un vil regocijo en su condición subhumana, y ni siquiera sabe lo que es, ni se lo plantea, aunque sea tangencialmente. Este último se comporta igual que un animal, y es menos que un animal.

* * *

Algún día, los humanos dejarán de reunirse como ratas que escarban entre la basura en sus ciudades, orgullosos de su simiente desviada.

Solo quienes hayan conservado su verdadera humanidad, heredarán entonces la Tierra.

El mundo moderno

mundo moderno_Fernet Branca Aperitivo Digestivo Vintage Poster
Los símbolos despojados de todo verdadero significado por la publicidad. Poster de 1904.

Tras cada logotipo, es axioma que se oculta siempre una cofradía humana. Pues una de las consecuencias de vivir en una sociedad hiperconectada e hipercompleja, es que las cadenas de distribución han de centralizarse en ciertos nodos y estos nodos son acaparados siempre de forma necesaria por poderes económicos, detrás de los cuales se establecen determinadas élites.

La televisión informativa, nos quiere hacer creer que por un lado vemos comerciales y por el otro contenido real; generando una división engañosa, siendo que ambas cosas son dos caras de una misma moneda. Todo lo que se ve en la televisión informativa ha sido pagado por alguien para salir al aire, todo tiene el mismo propósito: perpetuar el sistema basado en el dinero y la depredación, y los privilegios de las clases que se han enquistado en los nodos del superorganismo humano.

Pero los comerciales son el único contenido real, el único que en verdad importa. Los anunciantes representan los intereses de los grupos económicos que están detrás de lo que se llama en un eufemismo línea editorial.

Y es que mientras se mueva el dinero todo está bien, y esto es algo que no es comprensible a primera vista, pues puede llevar a aparentes contradicciones. Pero la única verdadera moral de las élites, es hacer más dinero abstracto; quemar la tierra para llenar columnas de números en las bases informáticas de datos bancarios, las únicas extrañamente inmunes a los hackers. No hay nunca ninguna contradicción: su única ideología es el dinero.

No obstante, cuando la tecnología moderna caiga, cuando todo sea colapso, cuando no queden más recursos que esquilmar de la tierra, nada de lo que tanto atesoran tendrá ningún valor.

Entonces será el momento para que aquellos que hayan conseguido mantener la pureza de su pueblo bajo la amenaza del gobierno mundial, se olviden de los otros y se concentren en sí mismos. Pues el futuro reside en su sangre.

Y solo aquellos, muy pocos, que puedan conseguir el sustento por sus propios medios, que no hayan olvidado el uso de sus manos y su fuerza, merecerán entonces la vida.

* * *

Llevar vidas más simples; se puede tener menos cosas y menos comodidades y conservar la dignidad. Se puede tener todo lo que vende la máquina de información y ser un ser indigno y detestable.